
Orientacion
Laboral

La terapia de grupo es para muchos, más eficaz que la terapia individual.
1. Te ayudan a comprender que no estás solo
Muchos pacientes entran en la terapia con la idea de que están solos en su problema, y que sus problemas son únicos y particulares. Mientras que es cierto que cada uno de nosotros es único y puede tener circunstancias únicas, nadie está solo en sus conflictos.
2. Mejora la capacidad de recibir y dar apoyo
Existe un concepto que no termina de quedar claro en torno a la terapia de grupo, pues mucha gente piensa que los miembros se turnan entre ellos, para recibir una terapia individual mientras el resto le observa. Sin embargo, en esta terapia los miembros intervienen, y se turnan entre ellos para dar su apoyo o visión del problema, ayudando al paciente de la misma forma que lo haría el psicólogo.
3. Te ayuda a encontrar tu ‘voz’
En personas que presentan cierta timidez, o incapacidad social, es común el sentir que se le da poca importancia a tus asuntos. Ser conscientes de que tenemos ambiciones y necesidades propias, y expresar dicho sentimiento no es nada fácil.
4. Te ayuda a sincerarte de una forma más sana
Decir lo que pensamos no siempre es la mejor opción; el contexto o la situación pueden llevar la conversación a un extremo que resulte en daño emocional. Cuándo estamos en una terapia de grupo, la atmósfera hace posible que comentemos ciertos puntos de nuestra pareja, amigo o familiar, que no terminan de gustarnos o que son verdaderamente importantes para que la relación siga adelante.
5. Establece fuertes lazos
Los lazos que se forman entre los integrantes del grupo se establecen gracias a la capacidad para hablar con total sinceridad con el resto de miembros. Conocer que otras personas han pasado por el mismo problema que tú, o que simplemente son capaces de darte una visión positiva y madura sobre tu problema, fortalece la amistad o crea nuevos vínculos.




